Entrevista a Beto Pianelli. “Este modelo sindical mantuvo las conquistas de los trabajadores durante cuarenta o cincuenta años, pero también las destruyó en diez”

El surgimiento de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP, o “metrodelegados”) es una manifestación sumamente representativa de las tensiones por las que atraviesa el modelo sindical en nuestro país.

Beto Pianelli, Secretario General del sindicato, conversó en profundidad con el CELAB acerca de la actualidad del gremialismo, y se introdujo de pleno en las discusiones sobre la necesidad de reformar su estructura.

Mural 2¿Es necesario reformar el modelo sindical? ¿De qué modo?

Los fallos de la Corte Suprema van mejorando el modelo, y habría que ir en esa dirección. Los dirigentes sindicales que están enquistados en el poder no quieren avanzar, pero creo que van a contramano de la historia, la historia los va a pasar por encima.

Este modelo sindical mantuvo las conquistas de los trabajadores durante cuarenta o cincuenta años, pero también las destruyó en diez, durante los ‘90: hizo que Pedraza colabore para privatizar el ferrocarril, que Lescano colabore para privatizar SEGBA, que Rodríguez firme el primer convenio flexibilizado con el SMATA. Acá hubo un genocidio laboral durante los ’90, y el modelo sindical fue claramente colaborador de eso.

Pero fundar sindicatos inexistentes en cada gremio es una estupidez, y te lo estamos diciendo los únicos que hicimos un sindicato aparte. Nosotros decidimos hacer un sindicato cuando la vía interna ya era imposible, y cuando teníamos la masa crítica (en su totalidad) dispuesta a hacerlo con nosotros. Si no, ni loco!

En cualquier caso, el verdadero problema es si el movimiento obrero se empieza a proyectar como sujeto político. Acá no necesariamente hay una conciencia de clase, están las mismas miserias que están en todos lados. La diferencia es que nosotros estamos dando una pelea: armamos una editorial, sacamos libros. Nosotros peleamos porque los trabajadores se transformen en sujetos sociales y no en objetos (que es la mirada que tiene el sindicalismo empresarial o el sindicalismo vandorista), peleamos para que los trabajadores tengan propuestas hacia la sociedad, revindicamos la actitud de UTE o de CTERA en relación a los proyectos pedagógicos que desarrollan, o los de FOETRA que participan en los proyectos de desarrollo de telecomunicaciones. Nosotros trabajamos cómo mejorar el transporte, hacemos talleres, conferencias, etc.

Pero no veo un proceso que vaya por ahí, yo trato de trabajar aportando a eso, pero somos muy pocos los que pensamos así. Mejorando esas cosas creo que se puede mejorar la estructura sindical argentina.

¿Creés que una reforma de la Ley de Asociaciones Sindicales podría ayudar a mejorar este modelo?

Primero, habría que analizar por qué se va a reformar la Ley, y quién la va a reformar. Puede haber dos motivos: porque haya una explosión muy grande en el movimiento sindical (entonces se ven obligados a reformarla para darle encause); o por necesidades políticas de parte de la mayoría, por la necesidad política de combatir a los que hoy se benefician con esa ley.

Mural 1Por ejemplo, en los ’80, con la Ley Mucci, había una necesidad política, pero no había una irrupción  del movimiento obrero. En ese momento, Alfonsín la plantea porque tenía a todo el movimiento sindical en contra, pero el movimiento sindical pacta y la cajonea. Quedó una discusión para toda la historia, pero quedó en la nada. En cambio, si el movimiento sindical hubiera seguido enfrentado con Alfonsín, la Ley Mucci habría abierto una situación política completamente distinta, y no sé si las traiciones de los ’90 la hubieran pasado.

Entonces hay dos formas de reformar el modelo sindical: que la realidad se le imponga o que haya una necesidad política. En mi opinión, hay que reformar la ley, porque para mí no da para más. Pero reformarla, para hacer una ley como la chilena, no.

¿Cómo la reformarías?

Por ejemplo, pondría en cuestionamiento el unicato. Si hay varios sindicatos en una misma actividad se podrían armar comités paritarios mixtos, donde participen todos los sindicatos según su representatividad. Hay miles de variantes que habría que estudiar y analizar, pero lo que es seguro es que el sistema del unicato es imposible sostenerlo, en algunos gremios puede funcionar momentáneamente  porque  no hay democracia sindical.

Tampoco hay que perder de vista que el movimiento obrero argentino tiene una tradición de unidad que, por más que la ley cambie, no se va a dividir. Tiene una tradición de unidad porque sabe que para enfrentar a los grandes tiene que estar unido, lo tiene grabado en la cabeza, lo tiene en el ADN.

¿En qué medida las reformas del modelo podrían provenir del Estado y en qué medida de los propios sindicatos?

De los propios sindicatos no va a venir nada, tienen una actitud conservadora. Desgraciadamente es así.

Hay un libro, que escribe un economista belga que se llama “La burocracia”, un folletito muy chico. Ahí analiza la figura del delegado, diciendo que tiene un privilegio que es que no escucha el despertador en la mañana: no está obligado, podés escucharlo, podés ponértelo y levantarte todas las mañanas, pero podés no levantarte y no pasa nada. Es un privilegio. Esas son cuestiones que son necesarias, son buenísimas y yo las reivindico. Pero en sí, si vos lo mirás profundamente, va generando una determinada cantidad de privilegios que tienen un riesgo. El riesgo de querer conservarlo. A veces eso lleva a un extremo, de yo por querer conservarlo puedo llegar a matar. Casos en la Argentina hay un montón, como el de Pedraza.

Pianelli 1Entonces, esperar que de esas estructuras que están profundamente corroídas, venga una reforma, no lo veo posible. Tendría que haber un gran movimiento que vaya en contra de esas estructuras para que obligue a generar un cambio. No lo hay. Nosotros somos una excepción. Creo que la única forma es que la reforma provenga del ámbito político. Hay aspectos que nosotros le hemos planteado a la Presidenta y al Ministro de Trabajo, como por ejemplo cambiar el código electoral, porque hoy es un escándalo, las elecciones son un escándalo: pedimos que por lo menos que haya reglas claras, un código electoral que rija a los sindicatos, donde tengas un lugar donde presentes la lista y no tengas que ir a presentarla a un lugar donde tenés que ir con la guardia de infantería porque es riesgoso.

Por eso yo creo que se necesita una modificación. Pero una verdadera modificación va a implicar unos movimientos políticos y enfrentamientos gigantescos.

Publicado en: Publicaciones